Este Julio (2019) la prestigiosa revista The Lancet’s EClinicalMedicine ha publicado los resultados de una nueva investigación liderada por Eileen Hutton, profesora de Obstetrícia y Ginecología en la Universidad McMaster de Canadá y directora y fundadora del Centro de Investigación en Obstetrícia McMaster. Se puede consultar en el siguiente enlace:

Perinatal or neonatal mortality among women who intend at the onset of labour to give birth at home compared to women of low obstetrical risk who intend to give birth in hospital: A systematic review and meta-analyses

Se trata de un metaanálisis (consiste en una revisión sistemática de los resultados combinados de distintos estudios) que revisa 14 estudios reuniendo datos de 500.000 nacimientos planificados en casa y otros tantos en centro sanitario.

Concluye que los partos de bajo riesgo planificados en casa y con ayuda profesional (comadrona) no presentan un aumento de la mortalidad perinatal/neonatal (durante los 28 primeros días de vida) ni en la morbilidad (enfermedad) respecto a los partos del mismo riesgo planificados en hospital. Tampoco hay diferencias en la necesidad de ingreso en la unidad de cuidados intensiva neonatal.

Distingue entre partos de mujeres nulíparas (primer parto) o multíparas y entre un entorno donde los servicios de parto en casa con comadrona estan bien integrados con el sistema sanitario (Países Bajos, Inglaterra, Islandia, Canadá, EE.UU. y Nueva Zelanda) y los entornos dónde no estan tan bien coordinados (Noruega, Suecia, Japón y Australia). La Odd Ratio combinada en todos los casos resultó de 0,89 (IC del 95%, 0,78 a 1,02), lo que representa que no existen diferencias significativas entre los partos en casa y en centro sanitario. Los resultados estratificados son similares en todos los casos, aunque más robustos si los sistemas domiciliario y hospitalario estan bien coordinados.

Una puntuación Apgar inferior a 5 se produjo con menos frecuencia en los nacimientos previstos en casa en comparación con los previstos en hospital en entornos donde la comadrona esta bien integrada con los servicios sanitarios.

Nuestra opinión: ¿Cómo son posibles estos resultados?
 
Intuitivamente puede parecer que el parto en un hospital ha de ser más seguro: más tecnología, más medicamentos, más médicos, mas control, …  Pero la investigación  demuestra que el efecto positivo de todos estos elementos de “seguridad” queda anulado por su otra cara: todos ellos comportan efectos secundarios y su uso cuándo no son necesarios (hablamos de embarazos normales) aumenta el riesgo sin aportar beneficios.
 Las intervenciones y medicamentos para iniciar o acelerar el parto fuerzan una intensidad excesiva de las contracciones provocando cansancio o sufrimiento fetal y materno.
La inmovilidad obligada por la peridural y el monitor continuo dificultan el viaje del bebe a traves de la pelvis.
Los tactos vaginales repetidos y el entorno hospitalario aumentan el riesgo de infección.
El ambiente frío y extraño obstaculiza la liberación del cóctel hormonal imprescindible para que se produzca el nacimiento.
La saturación del sistema sanitario, con varias mujeres a la vez a cargo de la misma comadrona, disminuye la capacidad de observación y de reacción con tiempo.
 
Al final, el trabajo de parto “artesanal” en casa resulta tan seguro como en un centro sanitario donde, por suerte, se cuenta con medicamentos, personal, aparatos, quirófanos e instrumentos para salvar todos los percances.
En casa se favorece la secreción de oxitocina y endorfinas naturales, el movimiento libre ayuda a la correcta colocación y descenso de la cabecita del bebé y mejora la tolerancia al dolor, los microbios caseros son menos agresivos y ya conocidos por el sistema defensivo de la mujer, y el seguimiento continuo y cercano por una o dos comadronas de confianza permite la rápida actuación, solo si és necesaria.